¿Qué tan bien conoces tu cuerpo de voleibol?

El proceso de preparación, y me refiero a una preparación realmente completa, de tu cuerpo y mente para esforzarte por alcanzar y superar el límite absoluto de tu capacidad es un proceso intensamente íntimo y enfocado.

Aunque enfrentar éste proceso debería ser el objetivo clave antes de tomar parte en cualquier entrenamiento o competencia, a menudo se pasa por alto u olvida, como lo discutimos recientemente en nuestro artículo La mayor oportunidad perdida en el deporte. ¡Échale un vistazo!

Cuando se hace bien, la preparación para el desempeño puede requerir un nivel de comprensión e intimidad con tu propio cuerpo que puede ser difícil de disfrutar, o incluso de soportar. Un conocimiento implacable de ti mismo, de los límites que tienes, de los problemas físicos que enfrentas, y del pozo sin fondo de opciones posibles para ayudarte a mejorar. En éste artículo, describimos algunos ejercicios simples pero poderosos que, si se usan regularmente, pueden ayudarte a construir una relación más íntima contigo mismo, ayudándote a desarrollar tu capacidad para prepararte y desempeñarte físicamente.

Yo no soy entrenador de voleibol. Trabajo desde lo básico, y en mi mente eso comienza aquí: el voleibol es un deporte secuencial. Tu equipo recibe un saque que primero necesita ser controlado (pase), luego redistribuido (armado) antes de que pueda producirse un ataque (remate). Algunas veces la secuencia cambia o los pasos se acortan, pero en realidad estas mismas cosas tienen que suceder cada vez que la pelota cruza la red. Si alguno de estos pasos se rompe, se vuelve mucho más difícil que el proceso finalice con éxito.

Con base en esto, las tácticas en el juego se construyen sobre las técnicas una vez que son dominadas, y estarán limitadas por las técnicas si estas son defectuosas. Sin embargo, yo iría un paso más allá y sugeriría que las técnicas en el juego se basan en el físico una vez que se domina, y serán limitadas por el físico si está defectuoso.

Con esto quiero decir, imagina que tu movimiento alrededor de tu hombro está restringido. Esto hace que sea una lucha levantar los brazos directamente por encima de la cabeza sin cambiar la postura de alguna manera. Un problema muy común. Es probable que cuando estés atacando tendrás que luchar con los mismos problemas causados por la restricción de tu hombro, limitando tu capacidad para golpear fuerte o aumentando tu riesgo de lesión, pero muy probablemente ambas cosas.

Si aceptas esta idea, se deduce que debes asegurarte de saber tanto como puedas sobre las articulaciones importantes que utilizas en las técnicas de voleibol.

  • ¿Cuánta amplitud de movimiento tienes alrededor de estas articulaciones?
  • ¿Qué tan controladas y estables son tus articulaciones de voleibol?
  • ¿Qué restricciones o limitaciones tienes?
  • ¿Cómo impacta esto en tu rendimiento en el voleibol?
  • ¿Cómo puedes mejorar?

Estos cuatro ejercicios pueden ayudarte a preparar tres articulaciones clave necesarias para un movimiento competente en el voleibol: el tobillo, la cadera y el hombro.

El objetivo con estos cuatro ejercicios es evaluar el rango controlable que tienes alrededor de cada una de las tres articulaciones y la diferente forma en que funcionan. Apegándote a las reglas y haciéndolos en forma repetitiva, puedes comprobar en dónde está cada articulación cada vez que entrenas. Esto te permite hacer dos cosas:

  • Construir una imagen de lo que es normal para ti.
  • Tomar decisiones adaptadas a tu situación en comparación con lo normal para ti.

Entender estas dos cosas te da control sobre cómo te preparas para sacar el máximo provecho del entrenamiento y la competición. Esto puede informar las decisiones que tomas y permitirte adaptar las actividades que realizas específicamente para TI.

Tómate el tiempo para aprender sobre ti mismo. Toma el control de tu propio desarrollo. ¡Te ayudará a convertirte en un mejor atleta y un mejor jugador!


Éste artículo fue publicado originalmente en VolleyScience

Gary Hutt
Gary Hutt
Director General en | Más datos

Gary se involucró en el voleibol durante la organización de Londres 2012, asistiendo en la preparación del equipo femenino de Gran Bretaña para sus primeros Juegos Olímpicos. Actualmente está muy involucrado en la orientación de la estrategia de preparación física dentro de Volleyball England, e integra la National Performance Commission como representante de la ciencia del deporte y la medicina deportiva asesorando sobre la futura dirección del deporte en el Reino Unido.