John Cook: “Sé un aprendiz de por vida”

Hola, lectores. Sé que algunos entrenadores europeos conocen el voleibol universitario estadounidense, pero también sé que ese conocimiento sólo llega hasta cierto punto (y viceversa). Con éste artículo quiero echar una luz sobre la cultura del voleibol estadounidense.

Durante las vacaciones de Navidad [2020] tuve el placer de hacer una videollamada con el entrenador Cook.

John Cook es el entrenador jefe del programa de voleibol de los Huskers de Nebraska. Bajo la dirección de John, los Huskers consiguieron cuatro campeonatos nacionales. Esta temporada es su 21ª consecutiva en Nebraska.

Espero que disfruten de sus respuestas a continuación, hay algo para todos.

¿Por qué decidió convertirse en entrenador profesional de voleibol? ¿Qué lo empujó a tomar esa decisión?

En mi caso, crecí en California, en el sur de California, y no jugué al voleibol. De hecho, me convertí en profesor y entrenaba fútbol [americano] en la escuela secundaria.

Por aquel entonces, primero tenías que ser profesor sustituto para entrar en una escuela, o en un distrito escolar para tan siquiera ser elegible para obtener un horario de tiempo completo como profesor. Fui suplente durante tres años sólo para intentar entrar.

Finalmente una escuela me contrató. Pero había una salvedad. En los años 80, los deportes femeninos estaban empezando a despegar, así que buscaban gente para entrenar deportes femeninos.

Permíteme ser claro. Yo no quería entrenar deportes femeninos. [Risas]

La escuela me dijo: “vas a entrenar voleibol femenino, básquetbol femenino y atletismo femenino”. En aquel momento yo no conocía ninguna regla sobre el voleibol. Pero acepté el trabajo para conseguir un contrato, mientras pensaba todo el tiempo que, en cuanto pudiera, volvería a entrenar fútbol.

Creo que, afortunadamente, a veces las estrellas se alinean. Todo esto ocurrió en San Diego, California, y en aquella época las selecciones de Estados Unidos tenían su sede cerca. Y el mejor programa de clubes del país para chicos y chicas también estaba cerca, a sólo 90 minutos al norte de San Diego. Era un club llamado Orange County dirigido por Charlie Brande.

Empecé a ir allí y a ver sus entrenamientos. También iba a los entrenamientos de la selección de Estados Unidos con Doug Beal, Bill Neville y Terry Liskevych.

A eso me refería con lo de las estrellas alineadas. Fue un gran ambiente de aprendizaje para mí estar ahí y empezar a entrenar voleibol.

¿Mi estilo de entrenamiento inicial? Bueno, entrenaba a esas jóvenes como si fueran jugadoras de fútbol. Lo cual era muy duro. Realmente quería enseñarles cómo competir, todo esto era nuevo para ellas. Puedo decir que hubo mucho llanto, mucha emoción.

Sólo entrenamos los fundamentos y entrenamos muy duro. Hice carreras de playa con ellas, carreras de playa de seis millas [9.6 km] realmente duras, sólo para tratar de endurecerlas. Y de repente, estábamos ganando [Risas]. Tanto el enfoque en los fundamentos como la fortaleza mental realmente nos dieron una ventaja sobre cualquier otro equipo en el área de San Diego.

Y así fue como mi carrera despegó.

Sin duda, he tenido que hacer muchos ajustes a lo largo del tiempo para desarrollar mis opiniones e ideas actuales sobre el entrenamiento y la preparación del voleibol.

El enfoque en los fundamentos, por supuesto, se ha mantenido.

Realmente hice una serie de pasos desde la escuela secundaria hasta la universidad hasta la selección masculina de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos, y de vuelta a la División I del voleibol universitario.

Y, por supuesto, ahora estoy en Nebraska; éste será mi vigésimo primer año.

Ese período de tiempo, su ubicación y el enfoque en la dureza, eso me grita “Arie Selinger”.

El libro de Arie [en inglés: Arie Selinger’s Power Volleyball] fue el primer libro de voleibol que leí. Tenía mucha ciencia (para esa época), muchos análisis y estudios del balanceo de brazos, etc. Era muy interesante.

Recuerdo haber ido a una clínica que Arie hizo con la selección femenina de Estados Unidos. Recuerdo ver cómo se movían esas mujeres, cómo iban al suelo, el ritmo al que jugaban. Por supuesto, eran un gran equipo (ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles), pero aun así me quedé alucinado con lo que estas jugadoras podían hacer.

Eso hizo que mis expectativas fueran aún mayores. Realmente tenía grandes expectativas para mi propio equipo.

Así que, entonces, estaba en un semillero de voleibol como entrenador de voleibol en desarrollo. Se puede decir que tuve mucha suerte.

¿Qué consejo se daría a sí mismo como entrenador principiante? Un consejo que sea tan claro y lógico para usted ahora, pero que haya tenido que desarrollar a lo largo de los años. (Puede ser sobre cualquier cosa)

Sé un aprendiz de por vida. Acabo de apuntarme a una plataforma de cursos online sobre psicología del deporte. Acabo de encargar dos libros nuevos: uno sobre cómo entender y entrenar a nuestra actual generación de jugadoras y otro sobre el rendimiento mental. Estoy constantemente estudiando, leyendo y aprendiendo. Como entrenador, hay que hacerlo.

Ese sería mi consejo, ser un aprendiz de por vida. Y la historia que siempre cuento es que durante mi primer año en Nebraska (en 2001), quedamos invictos y ganamos un campeonato nacional. Así que pensé: “OK, ya lo tengo resuelto, esto es bastante fácil”.

Puedo decirte ahora, 20 años después, que hay días en los que entro en el gimnasio y me digo: “No estoy seguro de esto. ¿Es lo correcto? O, ¿estoy diciendo lo correcto? ¿Estamos entrenando de la manera correcta?”

Así que, realmente, nunca dejes de aprender, esa es la clave. No importa exactamente lo que sea, pero sigue haciéndolo.

Y hay tantas formas de aprender ahora, libros, cursos a través de Zoom, otros webcasts, lo que sea.

Me he apuntado al webcast de la AVCA. He escuchado a Luka [Slabe]. He escuchado a Hugh [McCutcheon]. Todo mi staff también lo está haciendo. Tal vez haya un par de cosas que podamos aprender y que nos ayuden a mejorar.

Por eso tenemos que hacerlo. Tenemos que hacerlo por nosotros mismos, pero sobre todo por nuestro equipo.

¿Tiene un objetivo concreto como entrenador? ¿Quizás un objetivo que ya alcanzó o un objetivo tan difícil de alcanzar que lo motiva a diario?

Tengo varios objetivos. En el caso de mi equipo, quiero llegar al máximo. Quiero que el rendimiento de todo el equipo sea mejor que la suma de todas las partes.

En retrospectiva, mis mejores equipos no ganaron un campeonato nacional, pero “sacaron el máximo” de su potencial. Y es entonces cuando más me satisface entrenar.

Mi segundo objetivo es ser una mejor versión de mí mismo cada año. Es decir, asegurarme de que me preparo, de que aprendo, de que trabajo en mi mentalidad. Tratar de ser la mejor versión de mí mismo para dirigir nuestro programa.

Otro objetivo es asegurarnos de que al final del año no nos arrepentimos de nada. ¿Hemos hecho todo lo posible para ser lo mejor que podemos ser? Como entrenador jefe, miro todo el programa, ¿hay algo que me gustaría haber hecho mejor o que me gustaría haber dicho antes? Soy responsable de dar vueltas a todas las piedras posibles para ser lo mejor que podemos ser.

Y luego creo que el otro objetivo es lo que he aprendido en los últimos, diría que 10 años, es averiguar cómo construir relaciones con nuestras jugadoras.

Creo que eso es muy, muy importante, y de nuevo, vengo de un entorno de entrenador en el que no importaba si te preocupabas por tus jugadoras, si hablabas con ellas o no.

Con esta generación de jugadoras que estamos entrenando, si voy a llevarlas al límite y pedirles que intenten llegar a otro nivel, tiene que haber un nivel de confianza y algún tipo de relación.

Y esto también se aplica a nuestro staff. Los entrenadores, nuestro director de operaciones y nuestros directores de graduados, todos los que forman parte de nuestro programa. Realmente quiero construir esas relaciones.

Estoy seguro de que tendrá algún tipo de mecanismo de feedback que utiliza. ¿Podría explicarlo?

Bueno, hay dos cosas.

Uno: todos los días, después del entrenamiento, hacemos un debriefing como equipo. Nos reunimos, hablamos de todo y todo el mundo tiene voz.

En mis primeros años como entrenador, solía hacerlo todo yo solo. Ahora confío mucho en mi staff, y tengo grandes entrenadores asistentes. La mayoría de los entrenadores que han pasado por aquí no permanecen por mucho tiempo, ya que son contratados para ser entrenadores principales o reciben otras ofertas interesantes; para mí eso es una señal de que hacemos un buen trabajo para llevarlos a ese nivel.

Realmente confío en mi staff, los escucho, discutimos todo tipo de cosas. Disfrutamos mucho de esos momentos y a veces siguen y siguen, nos sentamos aquí durante dos horas.

Dos: la “prueba del ojo”. A medida que adquiero más experiencia, observo cómo juega nuestro equipo y cómo interactúa. Necesito saber dónde está éste equipo, si juegan bien juntos, si juegan con los demás o para los demás. Eso no se puede medir. Y no siempre se mide en victorias y derrotas. Pero es una sensación de cómo juega el equipo.

Sé que las entradas para sus partidos en casa se han agotado desde el año 2001, un período tan largo debe significar que el público realmente disfruta del voleibol que ofrece Nebraska.

Es algo de lo que hablamos con nuestras jugadoras. Tenemos la responsabilidad de inspirar a la gente que paga por venir aquí.

Es caro conseguir una entrada. Y ahora mismo hay más de mil personas en lista de espera para comprar un abono de temporada. Realmente les decimos a las jugadoras que el público quiere verlas jugar inspiradas y jugar en equipo.

El público está bien ganando o perdiendo, siempre y cuando sienta que el equipo lo dejó todo.

El futuro del voleibol, ¿cómo evolucionará el juego según su opinión?

Pasamos mucho tiempo observando cómo juegan los hombres. Todo el mundo dirá que la competición olímpica masculina es mucho más competitiva, de arriba abajo, que la femenina. Creemos que el juego masculino evoluciona más rápido que el femenino. Realmente creo que un entorno altamente competitivo genera creatividad y alimenta el progreso.

En Estados Unidos, muchas universidades están haciendo lo mismo. Al final nos estamos copiando unos a otros. Creo que hay mucho que aprender del juego masculino y que podemos obtener una ventaja competitiva de ello.

Hace 20 años ya teníamos grandes equipos femeninos, pero sólo había un puñado de equipos realmente buenos. Había una brecha sustancial entre los de arriba y los de abajo.

Creo que ahora hay 25 equipos que pueden llegar a la final, así que el nivel general está mejorando. Y eso obliga a los entrenadores a evolucionar y a averiguar cómo van a seguir el ritmo y a intentar adelantarse a algunos de estos equipos.

Así que centrarnos en hacer lo que hemos estado haciendo o lo que hacen otros equipos femeninos no será suficiente.

¿Qué cambio de norma es necesario en el futuro? ¿Y por qué quiere que se aplique esta nueva norma?

La regla que yo cambiaría en Estados Unidos, no tendríamos que cambiarla en Europa, es el uso de las sustituciones. Tenemos disponibles 15 sustituciones más un líbero por partido.

Yo cambiaría inmediatamente a las reglas internacionales de sustituciones. La única razón por la que existe, supongo, es para que haya más gente en un partido. Yo creo que realmente, realmente sólo perjudica al voleibol femenino estadounidense.

Es difícil encontrar grandes pasadoras, ahora mismo si eres alta en el voleibol de club en la escuela secundaria, no juegas en la línea de fondo porque probablemente aún no eres lo suficientemente coordinada, sólo te sustituirán. Lo que significa que no puedes desarrollarte.

Pero sabemos que el físico es muy importante y a nivel internacional aún más. Lo que se consigue es que nuestras jugadoras mejor dotadas físicamente no tengan la oportunidad de desarrollar su juego de fondo.

El voleibol masculino de Estados Unidos se rige por las reglas internacionales, por lo que realmente desarrollan a los rematadores para convertirse en muy buenos pasadores. Nosotros, el lado femenino, nos hemos especializado demasiado.

No tener esta regla creo que ayudaría a los entrenadores a ser mejores y habría que desarrollar a todo el mundo para que fuera una jugadora de voleibol universal [en inglés: all-around], empezando ya en las edades más tempranas. Así que aplaudo al voleibol europeo e internacional por hacer eso y creo que dificulta a Estados Unidos el desarrollo de muchas jugadoras universales campeonas.

Tenemos jugadoras que vienen a Nebraska que nunca han sacado en un partido. Nunca.

Éste cambio de reglas ayudaría realmente al deporte y ayudaría a desarrollar mejores jugadoras de voleibol y lo haría más divertido para todos. El hecho de no especializarse a una edad temprana probablemente reducirá también muchas lesiones por sobrecarga.

Por qué no hacer también una pregunta tonta, ya que teníamos muchas serias. 🙂 Así que, es el Dr. Frankenstein y tiene la capacidad de crear el jugador de voleibol con mejor rendimiento del mundo. ¿Qué cinco características, como mínimo, debería tener?

El otro día hablábamos de esto con mi equipo. Cuando miro atrás y veo a todos los jugadores, y he entrenado a hombres y mujeres, así que tengo una visión general de todo el talento, creo que el mejor jugador universal debe haber sido Jeff Stork.

Él armó para la selección de Estados Unidos en dos Juegos Olímpicos (ganó el oro olímpico en Seúl 1988 y el bronce en Barcelona 1992).

En primer lugar, creo que podría haber practicado cualquier deporte profesional. Así de buen atleta era. Era zurdo, lo que le daba una ventaja como armador, probablemente también podría haber rematado a nivel internacional. Medía 198 cm, por lo que era un buen bloqueador. Pero también era un gran jugador defensivo. Tenía un gran saque. Hacía de todo.

Sin embargo, lo más importante es que era muy competitivo y muy duro. Jugó con Karch [Kiraly], [Bob] Ctvrtlik, [Steve] Timmons y toda esa generación, fue capaz de liderar a esos talentosos jugadores y mientras tanto controlar todos esos egos.

Así que para mí tenía estos cuatro de cinco activos importantes. Las cuatro cosas son zurdo, atlético, tamaño perfecto. Y éste brazo letal para sacar, tomar la segunda pelota, o incluso rematar una pelota alta si es necesario.

Pero la quinta es la parte mental. Ser un líder, hacer un gran equipo con todos estos grandes jugadores y simplemente entender el juego. Era un jugador muy inteligente.

Y simplemente tenía esa gran visión de lo que estaba pasando y de entender lo que iba a pasar.

Si miras a los grandes atletas americanos, Michael Jordan, Tom Brady, Wayne Gretzky, bueno, ellos ven las cosas de forma diferente a otros atletas. Stork es uno de esos tipos.

El mejor partido que haya visto. Sencillamente, qué partido reciente o del baúl de los recuerdos ha validado una vez más que el voleibol es el mejor deporte del mundo.

Tengo dos respuestas. A nivel internacional, la final olímpica de Londres 2012 es uno de los mejores partidos masculinos que he visto. Rusia estando 0-2 abajo en sets contra Brasil. El seleccionador ruso cambió a [Dmitri] Muserski de la posición central a la de opuesto; bueno, ese fue uno de los movimientos más valientes de la historia.

Tomar esa decisión, recuperarse y continuar para ganar el oro olímpico en cinco sets. Hacer todo eso y estando en el mayor escenario posible, debe ser uno de los mejores partidos masculinos que he visto.

A nivel universitario, el mejor partido para mí fue el de Nebraska contra Penn State en la semifinal de 2008. Teníamos a Jordan Larson y a nadie más. [Risas]

El mero hecho de llegar a las finales fue un gran, gran logro. Penn State no había perdido un set en todo el año.

En ese partido nos emparejamos hasta el 10-10 en el quinto frente a 18.000 personas en Omaha, Nebraska. Fue el partido más ruidoso del que he sido parte y probablemente uno de los mejores eventos deportivos que he presenciado. Penn State terminó ganando ese partido.

Pero sólo el hecho de que se llegó a eso, realmente cimentó el legado de Jordan Larson como una de las mejores jugadoras de voleibol de Estados Unidos en la historia. Y creo que si le preguntas al entrenador [Russ] Rose de Penn State cuál fue su partido favorito, probablemente te dará exactamente la misma respuesta.

Penn State vs. Nebraska – Semifinales nacionales de voleibol femenino de la NCAA 2008

Ese equipo de Nebraska de 2008 jugó mejor que sus sueños.

No voy a entrar en todas las historias de fondo que sucedieron en esa temporada. Pero hubo muchas cosas que sucedieron, debido a las lesiones de esa temporada, en ciertos momentos había tres jugadoras sin beca deportiva [en inglés: walk-on players] en la cancha.

La madre de Jordan estaba en tratamiento contra el cáncer. Había tantas cosas que unían todo eso que era increíble.

Y ese equipo de Penn State fue, no tengo ninguna duda, el mejor equipo de voleibol de la historia del voleibol universitario estadounidense, nadie puede negarlo. Tenían cuatro futuras olímpicas, Megan Hodge, Christa Harmotto, Alisha Glass y Nicole Fawcett en ese equipo.

Los únicos dos sets que perdieron en toda la temporada fueron en ese partido y a la noche siguiente le ganaron 3-0 a Stanford.

Al prepararse para un nuevo adversario, ¿cómo es su enfoque general?

Todo el mundo sabe que los datos de Data Volley/VolleyMetrics cambiaron la preparación y el análisis de nuestro juego, de nuestros adversarios. Yo sigo siendo un poco de la vieja escuela, así que tengo mis cosas que sigo, y dejo que mis asistentes profundicen mucho en esos datos disponibles.

Pero cuando se trata de comunicar a los jugadores, una de las primeras cosas que aprendí como entrenador es que hay que simplificar las cosas. Porque si entran pensando demasiado y están confundidos, eso va a ralentizar sus reacciones y no van a ser capaces de jugar libremente.

Todos los días, cuando entrenamos, nos preparamos. Siempre nos preparamos en nuestros entrenamientos y ejercicios, aunque no digamos que es Penn State, o “Rusia” o cualquier otro equipo, pero nos preparamos para las cosas que esperamos.

Así que realmente intentamos diseñar eso en nuestras prácticas y todos esos datos adicionales son de gran ayuda para ello.

¿Qué es lo más inusual/peculiar que le gusta del voleibol?

Hay algo que me llama la atención. Al igual que esta conversación que estamos teniendo hoy, lo llamo una hermandad, una comunidad, como quieras llamarlo, gente que ama el voleibol y la facilidad que hay para comunicarse en cualquier parte del mundo sobre el voleibol.

Recuerdo que en 1996 llevé a nuestro equipo de Wisconsin a Rusia; fuimos el primer equipo de la historia en ir a Rusia. [En 2000, el entrenador Cook llevó a Nebraska como primer equipo universitario de la historia a China.] Y recuerdo que me senté en una sauna en Rusia durante dos horas, el típico entrar y salir, beber cerveza, comer pescado seco.

Y estos tipos no hablaban una palabra de inglés. Y yo no hablaba ni una palabra de ruso, pero aun así podíamos comunicarnos.

Para mí, el voleibol es un juego que reúne a personas de todo el mundo. Eso es lo que me encanta.

Hay respeto y camaradería entre los entrenadores de voleibol. Por ejemplo, yo entrené contra Zé [Roberto Guimarães] en 1992, hace mucho tiempo. Y en 2018 la selección brasileña vino a Nebraska para jugar contra la selección de Estados Unidos. Zé me vio en las gradas.

Bueno, nos sentamos y tuvimos una conversación durante 30 minutos seguidos. Y sabes, no lo había visto realmente en persona desde 1992.

Así que, para mí, eso es lo que me gusta del voleibol y, al igual que hoy, es decir, tú estás en Europa, yo estoy aquí en Nebraska, y estamos teniendo una gran conversación. Lo llamo una hermandad, una comunidad… como quieras llamarlo.

¿De qué manera un fracaso o varios fracasos lo han preparado para el éxito posterior?

En mi libro [en inglés: Dream Like a Champion: Wins, Losses, and Leadership the Nebraska Volleyball Way], escribí un capítulo sobre los arrepentimientos. Y la razón por la que lo escribí es porque quiero que la gente sepa que es fácil escribir sobre todas las cosas buenas, pero tienes que escribir sobre tus errores porque tienes que aprender de ellos.

Y sí, he aprendido de muchos, muchos errores que he cometido. Serían demasiados para repasar. He tenido la oportunidad de entrenar a grandes jugadores. Y sé que probablemente no hice lo mejor que debería haber hecho con algunos de esos jugadores o con un determinado equipo, que no hice un trabajo tan bueno como sé que debería haber hecho.

Y, por supuesto, es fácil mirar atrás y darse cuenta. Pero eso es lo que tenía que hacer también por mí y por mis jugadores, mirar hacia atrás, resolverlo y luego tratar de ser mejor la próxima vez.

Así que mi consejo para los entrenadores jóvenes es: vas a cometer errores, pero aprende de ellos. Mejorarás. Y esa es una de las cosas buenas de hacerse mayor: has cometido muchos errores y has aprendido de ellos.

Si pudiera hacer el “seis inicial” más fuerte del mundo, ahora mismo. ¿Cómo sería su equipo?

Voy a mezclar esto con hombres y mujeres.

Así que como armador probablemente me decantaría por [Simone] Giannelli, me gusta mucho. Lo estudiamos mucho con mis asistentes. Otra armadora que nos gusta y estudiamos es Joanna Wołosz, otra jugadora de clase mundial.

Yo tendría a Jordan Larson como rematadora porque hace que todos los que la rodean sean mejores. No es la mejor atleta, pero simplemente juega el juego, necesitas esas jugadoras en tu equipo.

Mi otro rematador sería [Michał] Kubiak. Y luego probablemente cambiaría y pondría a [Earvin] N’Gapeth también allí. Uno de los centrales sería el iraní [Mohammad] Mousavi, nos encanta verlo. El otro central probablemente sería David Lee. Tuvo una gran carrera, un gran tipo para estudiar.

En cuanto al líbero, sería difícil. Yo entrené a Kayla Banwarth, que fue considerada la mejor pasadora del mundo en los últimos Juegos Olímpicos [2016]. En el lado femenino hay muchas grandes líberos, así que siempre es una elección difícil.

¿Tiene algún libro que le guste mucho? ¿Qué lecciones ha sacado de él?

Leo muchos libros y probablemente el que esté leyendo sea mi favorito en ese momento. Pero un par de ellos puedo mencionarlos.

El último que acabamos de repasar con nuestro equipo se llama Corta madera, lleva agua [en inglés: Chop Wood, Carry Water]. Es una gran historia sobre un niño que quiere convertirse en un guerrero samurái. Se centra en mantenerse dentro del proceso. No puedes convertirte en una estrella de inmediato, tienes que ir paso a paso. A nuestro equipo le encantó, y pusimos en la pizarra de nuestro equipo veinte lecciones de ese libro.

Hay otro libro que me gusta llamado Legado [en inglés: Legacy] sobre los All Blacks, el equipo de rugby de Nueva Zelanda.

Y luego creo que todo el mundo debería ver El último baile, sobre el periplo de los Chicago Bulls y Michael Jordan. De hecho, hice un vídeo de entrenamiento a partir de él, para entrenadores y clínicas. No importa el deporte que entrenes, lo que sacamos del documental se aplica universalmente.

¿Qué consejo le daría a un joven entrenador inteligente y motivado que está a punto de entrar en el “mundo del entrenamiento profesional”?

Es una respuesta fácil. Una, ser un aprendiz de por vida, aprender de otros entrenadores, de otros programas, ir a los gimnasios. Yo envío a mis asistentes a diferentes gimnasios cada primavera. En un año normal van a ver los entrenamientos de los hombres: en Long Beach, BYU, Stanford.

Dos, rodéate de personas con ideas afines, yo lo llamo un “equipo dentro del equipo”. Rodéate de gente que te ayude a ser lo mejor que puedas ser. Yo tengo mi pequeño equipo que me mantiene controlado. Puedo intercambiar constantemente cosas con mi equipo. Tengo un psiquiatra, un Navy SEAL, mi esposa y un ex entrenador de fútbol.

Así que esas son las personas a las que recurro como apoyo, puedo llamarlas y hacerles preguntas. Y siempre estamos compartiendo información, hablando, siendo muy transparentes entre nosotros.

Así que esas serían mis dos cosas: “ser un aprendiz de por vida” y “equipo dentro de un equipo”.

¿Qué consejos debe ignorar un entrenador principiante?

Lo que deberían ignorar es perseguir lo más nuevo, o esta persona diciendo esto o esa persona hizo aquello o me pareció que esto era genial. Todas esas opiniones externas a las que quieren atenerse. Creo que lo que tienen que hacer es evitar perseguir eso e ir con lo que les dice su instinto.

Necesitan obtener una base sólida. Así que quédate con lo que sabes, puedes probar cosas, aprender y validarlas. Pero primero tienes que poner en orden tus propios cimientos y no flaquear. [No sucumbas al ruido]

¿Hay algún cambio en las reglas que quiera ver revertido? Ya cubrimos las sustituciones…

Sí, a excepción de las reglas de las sustituciones, quiero que se haga algo con respecto al juego “encima de la red”.

Creo que la jugada más controvertida en el voleibol es el pase que cae encima de la red. Lo juega el armador, lo va a atacar, qué puede hacer el otro bloqueador, va a bloquear o atacar o…

La mitad de las veces el árbitro también se equivoca.

Mi regla sería que si la pasas apretada, convive con ella. Es pelota de todos. ¡No la pases apretada!

Si pudiera tener una cartelera gigante en cualquier lugar con cualquier cosa (metafóricamente hablando: transmitiendo un mensaje a todos los atletas o entrenadores del mundo), ¿qué diría y por qué?

La cartelera diría: SUEÑA EN GRANDE

En los últimos cinco años, ¿qué nueva creencia, comportamiento o hábito ha mejorado más su vida?

Mindfulness y yoga. Empecé a amar el yoga y los ejercicios de respiración. No hay duda de que eso ha mejorado mi vida en los últimos cinco años.

Intento hacer un ejercicio de mindfulness cada día. Ya sea un paseo por la naturaleza, ya sea sentarme en mi oficina, lejos de los aparatos electrónicos, sin ordenador, sin teléfono, o simplemente de tener ese tiempo de silencio.

Y luego el yoga, hacemos yoga con el staff una vez a la semana, y luego trato de hacer alguna forma de mini yoga todos los días. También hago un pequeño régimen de estiramientos para mantener mi flexibilidad.

Necesito mantenerme en forma y activo: puedo golpear pelotas, puedo hacer ejercicios de carrera, puedo moverme, puedo salir de la cama cada mañana y sentirme bien.

Cuanto más viejo te haces, más duro tienes que trabajar en ello.

Y la última pregunta, cuando se siente abrumado o desconcentrado, o ha perdido la concentración temporalmente, ¿qué hace?

No tengo la sensación de llegar nunca a eso. Debe ser la experiencia. Seguro que los ejercicios mencionados anteriormente también ayudan a mantener esa concentración.

Gracias, John. Por su tiempo y sus ideas.

Por qué creo: John Cook – Nebraska Volleyball [en inglés]


Éste artículo fue publicado originalmente en Volley | Brains

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Volley | Brains es un boletín de noticias por correo electrónico y un sitio web que busca tender un puente con los mejores entrenadores profesionales de voleibol del mundo. Inició en diciembre 2020 y sus editores realizan entrevistas en profundidad a entrenadores actuales de alto rendimiento de las ligas de mayor prestigio, entrenadores que están rompiendo el paradigma y entrenadores legendarios, quienes responden a preguntas específicas relacionadas con el voleibol y el deporte.